Pornstar: La Leyenda de Ron Jeremy

Llevaba mucho tiempo en posesión de este documental (es del 2001, así que haced cálculos) y ayer, haciendo un esfuerzo sobrehumano, me decidí finalmente a verlo. ¿Cuál es la causa de este apabullante retraso? Básicamente: pereza. Y es que a pesar de que en la portada la tilden de «entretenida», «fresca» o «histéricamente divertida» nos encontramos ante un coñazo considerable; uno de esos documentales que se limitan a escupir datos biográficos como el que recita la lista de la compra. Pero el esfuerzo ha valido la pena porque se trata del puto Ron Jeremy, toda una institución del porno. Un tipo que siendo feo, bajito, peludo y barrigudo carga sobre sus hombros con más de 30 años de carrera donde ha participado en alrededor de 2000 películas X y otro buen puñado de intervenciones en cine convencional (¡si hasta se han hecho sellos con su cara!).

Recuerdo perfectamente mi primera toma de contacto. Fue en «Penetrator», una de las varias parodias pornográficas que se hicieron sobre «Terminator», donde interpretaba al humano venido del futuro cuya misión era proteger a Sarah Connor, solo que en esta versión además tenia que dejarla embarazada (bueno, más o menos lo mismo que en la original…). El androide, por el contrario, llegaba del futuro con la finalidad de dejar estériles a todas las Sarah Connor a las que también se follaba (¿qué queréis?, ¡es porno!). La gracia es que mientras que el malo es Woody Long, un tipo alto, rubio y musculoso, el bueno de la historia es… bueno, es Ron.

Pero ese film data de 1991 y allí Ron ya tenia los huevos pelados de hacer películas. Su carrera comienza a finales de los setenta y por aquel entonces su aspecto no era el de una versión regordeta y lasciva de Super Mario. En realidad se cuenta que tenía mucho éxito entre las féminas (seguramente su miembro de 24 centímetros tuvo muchas cartas en ese asunto…)

Joven_Ron

La gran baza de este actor judío es que gusta tanto a hombres como a mujeres; ellas quedan asombradas por el tamaño de su badajo y la destreza que muestra comiendo coños (dicen que le enseñó nada menos que NinaHartley) y ellos ven en él la esperanza de que tipos ‘normales’ pueden llegar a follarse a esas bellezas de las películas.

Sin embargo a nivel personal lo que más me impresiona de esta leyenda viva no es ni su dinero, ni que se haya follado a más mujeres de las que lo haría yo reencarnándome una docena de veces, ni que tenga tal cipote que sea capaz de chupárselo él mismo (y para prueba un botón), lo que realmente me impresiona, y creo que no ha sido capaz de repetir nadie más, es la concentración y dominio que demuestra y que le permite realizar la cuenta atrás. Esto es: contando desde diez y sin modificar el ritmo de embestidas, puede controlar su eyaculación para que se produzca al llegar al cero. Y el tío no falla. Os dejo con un vídeo donde lo practica con Tabitha Stevens (si vais con prisas pasad directamente al final)