Un poco de culturilla. Hoy: MILF

Como ya sabéis, Internet está inundado de acrónimos anglosajones que a los profanos seguramente les sonará a chino (o a algún idioma extraño en el que apenas se utilizan vocales). Muestra de ello son las manidas OMFG que vendría a significar «Oh Dios mío» (sumándole esa curiosa manía que tienen los americanos de añadirle un «fuck» a todo) y WTF que, lejos de ser las siglas liga de lucha libre profesional, significaría algo así como «Pero qué coño?!«. MILF, también denominado en algunos círculos como MQMF, es una de mis favoritas.

Mother I’d Like to Fuck, que literalmente significa madre-que-me-follaría, condensa el pensamiento de miles de hombres que en algún momento de sus vidas se han girado para disfrutar del palmito de mujeres de buen ver que, ya sea por su estatus o edad, se le intuye descendencia. Prueba de la importancia de este término la encontramos googleando (bonito verbo): MILFHunter, Diary of a MILF, MILF Lessons… son solo ejemplos de lo que os hablo.

¿Qué atractivo influjo tienen estas mujeres para que exista una palabra que ejemplifique este deseo?. Muy sencillo: la experiencia. Se trata de mujeres curtidas que, habiendo alcanzado su máximo objetivo en la vida (léase reproducirse) se supone que disfrutan del sexo exclusivamente por placer y además se conocen de pe a pa el manual de instrucciones (este comentario ha sido insertado gratuitamente para crear polémica, en realidad no somos tan gilipollas). A la práctica nos encontramos que esas webs están plagadas de actrices porno profesionales que superan la treintena, pero en fin… de ilusiones también se vive.