Este año nuestro regalo de Reyes llegó con un día de retraso sin embargo no podemos quejarnos porque a nosotros no nos visitó Melchor, Gaspar y Baltasar sino el mismísimo ReyD Reyes en persona. Nacido en La Habana en febrero de 1991, Jesús Reyes nunca imaginó que su destino estaría vinculado con el mundo de la pornografía. De padres abogados, cursó bachillerato en Cuba y entró en la carrera de Medicina pero durante el primer año se dio cuenta de que no le gustaba y lo dejó para intentar seguir con el oficio familiar. Huyendo de la situación de su país, a los veintiuno se vino a España -donde residía su padre- y aprobó la selectividad para estudiar Derecho en la Universidad Autónoma de Barcelona sin embargo, en el tercer año, comenzaron las dificultades y tuvo que ponerse a trabajar. Dado que la oferta laboral a su alcance no acababa de resultarle estimulante, aprovechó que su relación sentimental necesitaba un giro de tuerca para probar suerte en el cine para adultos junto a su pareja de entonces, Alba De Silva. Ambos debutaron a porta gayola, subiéndose a los escenarios del Salón Erótico de Barcelona en 2016, y allí descubrió que para triunfar en el porno hace falta algo más que buenas intenciones. Pero si Jesús Reyes tiene algo es que se crece ante las adversidades y, tras ese inicio un tanto accidentado, el actor continuó cimentando su carrera con paso firme, esfuerzo que le valió el reconocimiento como actor revelación en los Premios Ninfa de 2017. En el tiempo que lleva en activo ha conseguido codearse con los mejores y ha trabajado para empresas como FAkings, Private, Mofos, SexArt, Cumlouder, DDF Network, TeamSkeet, LegalPorno, JoyBear, Bangbros o Blacked, entre muchas otras, además de producir su propio contenido que distribuye en plataformas como OnlyFans. En paralelo ha iniciado también una prometedora carrera como cantante de rap que dentro de muy poco comenzará a cosechar frutos.

Pero más allá de su pícara sonrisa, sus músculos de ébano y sus provocaciones en redes sociales, Jesús Reyes es un tipo cordial y respetuoso. Un romántico empedernido que escribía poesía de niño y que disfruta sacando su lado más tierno en las escenas de sexo apasionado. También es una incesante mente creativa que se reserva más de un as en la manga. ¿Nos acompañáis a conocerlo mejor?

LGU: ¿Cómo fueron tus inicios en el porno?

JESÚS: Fue con mi ex pareja, Alba De Silva. Empezamos juntos porque teníamos una relación de cinco años ya; el tema sexo entre nosotros siempre ha sido algo muy importante, muy intenso, y estábamos en un punto de la relación en el que probábamos cosas nuevas o aquello se iba a acabar -por muchas cosas- y decidimos entrar. Fuimos al primer Salón Erótico de Barcelona juntos. Ella despegó muy fuerte, muy rápido, yo tardé un poco más, me costó muchísimo y hasta que lo conseguí, gracias a Dios. Para mí fue demasiado difícil. Yo quería hacerlo, en mi cabeza pensaba «Soy una persona que me encanta el sexo, empalmo fácil, no la tengo pequeña… ¿por qué no puedo?». Y me subí a ese escenario una, dos, tres, cuatro veces y no funcionaba, hasta que a la quinta o sexta empecé como a olvidarme de las cámaras, a ser más yo mismo y empecé a funcionar.

¿Qué recuerdas de tu primera escena?

La primera escena que grabé fue para FAKings, con Bruno y María. Hicimos un cuartero con Sonia Lion y otra pareja más que ahora no recuerdo. Me escapé. Yo estaba trabajando en el Salón Erótico con una productora y me ofrecieron aquello. Estaba empezando y dije «Voy a probar en un sitio como más cerrado, con menos gente, a ver qué tal». Me dijeron «Si haces la escena y funcionas te pagamos tanto». Fui, probé y funcioné. Cuando volví de ahí me dije «Yo funciono. Tengo que funcionar delante de toda esta gente». Me sirvió como motivación para seguir y seguir trabajando. Debutar en un directo es muy difícil, no se lo aconsejo a nadie.

¿Qué es lo que más te gusta de esta profesión? ¿Y lo que menos?

Lo que más me gusta es el tiempo, ya no el dinero que, evidentemente, cuando trabajas bastante lo ves aunque el porno ya no se paga como antes. Tengo todo el tiempo del mundo para hacer lo que quiera y eso creo no lo cambio por nada. Por eso sigo en esta profesión. Ya no me gusta tanto como antes, ya no tengo esa pasión pero por el tiempo que tengo en mi vida no lo dejo de hacer. Lo que menos me gusta es hacer anales, lo detesto [risas]. Yo respeto a todos aquellos actores que les guste follar por el ano pero para mí es algo que está hecho para lo que está hecho y ya. Es desagradable.

¿Por qué has perdido pasión?

Porque al principio era la furia aquella de querer ser el mejor, de competir. Yo siempre he sido muy competitivo, siempre me ha gustado ser el mejor o estar entre los mejores. Cuando entré en el porno tenía esa pasión, quiero ser grande, tengo algo que está a mi favor y es que soy un actor negro, en España soy el único profesional, quiero llegar lejos. Llegó un momento que cuando mantienes una línea de trabajo pasan a importarte otras cosas, como por ejemplo para mí la música, que es lo que siempre he querido hacer. He aprovechado la pornografía para dedicarme a la música, he empezado a hacer mi carrera musical y ahora empieza a tener resultado, gracias al porno.

¿Cuál es la mejor experiencia que recuerdas en un rodaje? ¿Y la peor?

Hay muchas pero te puedo decir una que hice con Penélope Cum, la primera escena que hice con ella, para una productora de California, SexArt. La escena era como que éramos novios, yo venía tarde a casa, ella me reñía, me daba una hostia -que me la dio de verdad- y tomamos aquella reconciliación. Me encantó porque no nos conocíamos pero hubo mucha química desde que nos vimos, la escena se rodó de un tirón y fue tan fácil, tan dinámico, el sexo fue tan pasional que yo creo que fue una de las pocas escenas en las que hemos follado y no hemos estado pendiente de la cámara. Para mí es un escenón, de mis mejores escenas. El peor recuerdo que tengo es un anal [risas] en el que… bueno, supongo que a veces las chicas se preparan y hay sorpresas, pero aquello eran sorpresas todo el rato, constantemente… Y yo soy una persona muy escrupulosa con los olores y visual. Quizás si no veo, OK, pero olor y visual ya es algo como que… wow. Fue muy incómodo, fue muy difícil [risas]

¿Qué características debe tener un proyecto para que aceptes participar en él?

Sobretodo que sea algo diferente. Todo el mundo que hace porno está acostumbrado a lo mismo de siempre; una historia de un minuto, vamos al sexo y marcamos posiciones. Me gustan los proyectos creativos, me gusta el sexo romántico. Me gusta cuando una escena la dirige una mujer, por eso me gusta mucho SexArt. Me gusta que la mujer no solo sea el objeto que se vende sino que ella tome el control, me gustan las escenas donde ellas me dominan, me follan fuerte. Me gusta mucho ese tipo de trabajo.

© SexArt

¿Cuál es tu truco para sacar adelante una escena cuando no hay química con la actriz?

Yo desde el principio me acostumbré a ser independiente en cuanto a la erección. Porque la actriz no está ahí para estar todo el rato chupándotela, no tiene por qué. A lo mejor hay buena química y te ayuda, a lo mejor se gustan y lo hacen -como me ha pasado muchas veces- pero yo aprendí a ser independiente. Yo llegaba y preguntaba «¿Cuánto falta? ¿Cinco minutos?» me iba, me preparaba, venía a los cinco minutos y encontré el punto de conexión entre mi cuerpo, mi mente y mi polla. Hoy por hoy lo hago así. Cada uno tiene su truco, para mí es irme al baño, pensar en mis cosas, tocarme y vengo… pero cuando vengo no quiero tonterías, vamos a trabajar. Porque no voy a estar ahí todo el rato pajeándome…

¿Y cómo lo haces para controlarte cuando justamente pasa lo contrario?

He escuchado trucos muy graciosos, porque lo hemos compartido [risas]. Depende, a veces incluso me pellizco. Si estoy en una posición en el que la cámara está de frente y tengo una mano por atrás me pellizco la espalda, me hago daño porque baja el libido sexual. O la saco, juego con ella, le doy besos, le escupo el coño… intento parar un poco y seguir con el acting delante de cámara. Me ha pasado alguna que otra vez. Creo que en mi carrera me he corrido dos veces antes de tiempo por eso.

¿Qué no harías nunca en una escena?

Primeramente, lo más importante de todo: porno gay. No por nada, yo lo respeto y tengo muchos amigos gays, pero sí que es verdad que me gusta marcar una línea en base a eso. Para mí el actor porno hetero es el que hace porno hetero. No entiendo cuando un actor me dice «Yo soy actor porno hetero y hago porno gay». No, o eres actor porno hetero, o eres actor porno gay o eres actor porno bisexual, que lo puedes hacer perfectamente. Me da mucha rabia porque a veces voy por ahí y me dicen «¿Tú eres actor porno hetero?» «Sí» «¿Y haces porno gay?». La palabra hetero creo que lo deja claro. Lo otro que no me gusta es el rimming, que es lo típico de que el chico se pone en cuatro y la chica le come el culo. No me gusta. Una vez Private me lo coló. Éramos dos -yo y otro negro más- ya estábamos ahí y bueno va. Pero es eso de que quieres relajarte y… no, no, no, estoy incómodo, ya está, cambio de posición [risas].

© Private

¿Cuál es la lección más valiosa que te ha enseñado este trabajo?

Yo he aprendido a separar el sexo de los sentimientos. Esto lo hablo mucho con mis amistades, lo hablo mucho con las chicas que conozco. Para mí el sexo es algo tan normal como ir al baño a hacer tus necesidades, como comer, como dormir. Yo perfectamente puedo tener sexo con una chica sin conocerla, sin tener ningún sentimiento, porque es algo necesario. Lo único que necesito es que haya una química. He aprendido a separarlo y he aprendido a hacérselo ver a las chicas que están conmigo de esa manera «Baby, yo tengo unos sentimientos por ti. Yo me dedico a la pornografía y soy una persona que le gusta el sexo y me gusta compartirlo, que quiere decir que si yo estoy contigo y me apetece estar con otra chica, te lo voy a decir y lo quiero compartir contigo». Entonces en mi vida, obviamente, necesito personas que tengan esa capacidad mental y sexual que no la tiene cualquiera. Y luego también que le guste. Si no, pues sigo soltero y ya está.

¿Cómo fue la experiencia de grabar para Blacked?

Es uno de mis logros más grandes. Hemos hecho catorce escenas, gracias a Dios. La directora está muy contenta conmigo. Creo que más de una de esas escenas tiene que ir a nominación porque son demasiado brutales. A medida que empecé a grabar con ellos fui evolucionando porque grabar con ellos es otro nivel, Blacked graba a otro nivel; lo organizados que están, el equipo de trabajo que tienen, como te tratan… es increíble. Yo ahí parecía que era un actor de Hollywood. Estoy muy contento. Hemos grabado con Blacked Raw también. Creo que eso va a posicionar mi carrera a otro nivel.

¿Cómo es el racismo en el porno?

El racismo que hay en el porno incluso no considero que sea un racismo consciente, es un problema de ignorancia. El tema es que las productoras siempre han catalogado el interracial como un tipo de escena ‘especial’ y le pagan más a las chicas, entonces ellas lo han normalizado y, cuando les toca rodar con un negro, piden más. Pero entonces pienso y digo «OK, tú eres una actriz profesional y estás cobrando más por hacer tu primera escena con un negro pero no cobras más por hacer una escena con un actor de 50 años. No pides más dinero por rodar una escena con un blanco que tiene la polla más grande que yo» que los hay y te los puedo mencionar, está Potro, está Alberto Blanco… tienen tres veces la polla más grande que yo. Por eso digo que, desde mi punto de vista, es un racismo estúpido porque no tiene sentido. Y luego lo otro que me cabrea más aún es lo que dicen «Bueno, 100 euros más». Para mí es humillante. Si me dices que vas a cobrar 500 euros más no podría pagarlos pero no me molestaría tanto, diría «Bueno, al menos la chica es inteligente». He llegado al punto en el que, como no tiene sentido que las chicas cobren más por hacer interracial, yo también pido más dinero. Y me lo pagan. Si no me lo pagan, no trabajo.

© Blacked

¿Cómo te ha afectado la situación con el COVID?

En la primera cuarentena me encerré bastante y mi economía se fue al carajo. Me recuperé gracias a Blacked y ahora trabajo. A mí el COVID ya no me frena. Casualmente hoy me hice las análisis para empezar a rodar y, si no es rodaje, trabajo en mi OnlyFans. Me muevo por ahí, hablo con chicas, ruedo aquí, ruedo allá… Tengo mis proyectos dentro de OnlyFans, voy haciendo mis cosas y buscándome la vida. Nosotros estamos buscando alternativas dentro de la industria y creo que ahora mismo la más inteligente es OnlyFans. A mí me está funcionando bien siendo actor, las chicas ya ni te cuento.

Hablando de OnlyFans, nos hemos fijado que eres uno de los actores que hace más colaboraciones con chicas…

Es curioso pero, yo como actor, hablo con los demás chicos y ellos venden contenido para gays, contenidos solos, haciéndose pajas y cosas de estas. Yo ahora me estoy integrando más en eso porque, si me tengo que hacer pajas al lado de Emilio Ardana o tal y no nos tocamos, pues claro, ¿por qué no voy a hacerlo si me llevo bien con él?. Con Juan Lucho ya lo hice. Pero sí, yo vendo mucho contenido con chicas en mi OnlyFans, de hecho cuando me escriben me dicen «Envíame contenido con esta chica o con esta otra», les gusta. He creado como ese perfil y les gusta lo que compran.

Eso gustará a tus seguidores gays, porque entiendo que tendrás una buena colección… ¿Qué tal es tu relación con ellos?

Imagino que sí pero es curioso porque en OnlyFans no. Bueno no lo sé, pero por cómo me hablan y por lo que piden parece que la mayoría son hombres pero quieren verme follando con tías. En Twitter sí, ahí me escriben muchísimos tíos. Son fans igual y yo los respeto, admiro que me sigan y les guste mi trabajo. Simplemente creo que ellos ya han entendido que Jesús Reyes es un actor 100% hetero y no hay manera de que se pase al otro bando. Mientras no me falten al respeto, todo bien.

© Andy Stone

¿Qué consejo le darías a alguien que quiera imitar tus pasos?

Le diría que yo soy una persona muy luchadora, soy una persona que nunca ha tomado el no como un stop. Al contrario, cuando me han dicho «No» yo he preguntado «¿Por qué no?». Esos tantos no que me han dado en la pornografía cuando empecé, por ejemplo, es lo que me ha motivado a llegar aquí. Y esa personalidad que muchas veces ves en Twitter donde digo que soy el mejor actor vivo y tal, lo digo confiando en mí y sabiendo que ninguno de ellos me puede decir nada porque todos han intentado pisarme y ha llegado un momento en el que han tenido que arrodillarse viéndome de lejos y decir «Coño, hay que darle su respeto». Y cuando hablan conmigo hoy me hablan diferente a cómo lo hacían antes.

¿Cómo va «Te Reto»? ¿En qué proyectos andas metido actualmente?

«Te Reto» lo tuve que parar porque estaba con Ginebra trabajando y hemos estado muy liados, yo empecé también con lo de Blacked, coincidimos por allá.. Estaba empezando a funcionar bien, era algo dinámico, a mí me gustaba. A ver si lo podemos retomar en otro momento, me gustaría, pero ahora lo tenemos parado. Ahora mismo estoy trabajando mucho en mi OnlyFans, hago contenido variado con chicas. Tengo una especie de programa que se llama «La Porno House» donde entrevisto a las chicas, intento que sea algo graciosa, la subo a XVideos y luego me las llevo a mi casa y me las follo. Y está funcionando. Tengo a una chica trabajando para mi OnlyFans porque no tengo tiempo.

¿De dónde nace tu interés por la música?

La verdad es que de siempre. De pequeño escribía poesía, era aquel niño súper romántico, muy poético, que escuchaba a Pablo Neruda, al otro y al otro. A partir de ahí empecé a escribir rap y a rapear con mis colegas. Después vi que se me daba bien escribir, componer y hacer rap. Entonces siempre cantaba. Vine a España y un día me dio por grabar una canción aquí, grabar una canción allá, hasta que llegó un punto en el que dije «Quiero hacer música». Busqué, busqué y hemos avanzado tanto que estoy trabajando con un sello discográfico en Barcelona que es pequeño, hemos hecho una producción -todo esto está muy en secreto porque no tenemos fecha todavía- pero hemos hecho un tema con otros dos artistas ‘nuevos’ y hemos firmado ese tema con Universal Spain. Sale en febrero. Es un reggaeton. Yo soy más de trap y rap pero bueno, entré en ese proyecto y es un tema grande. Sin querer mi carrera musical empieza en serio y estoy bastante contento.

¿El estigma de trabajar en el porno te ha hecho enfrentarte alguna vez a alguna situación desagradable?

Bueno, a mi mamá no le gusta pero es normal -a ninguna madre le gusta que su hijo o hija se dedique a eso- pero yo al final hago lo que me gusta. Hoy por hoy ella sabe que yo no hago nada que no me guste, ya no me mueve el dinero como antes porque, no es que sea millonario ni sea rico, pero ahora valoro otras cosas teniendo el dinero necesario para hacerlas. Hoy por hoy me mueve hacer cosas que, cuando termino de hacerlas, digo «Me siento bien». Es decir, no hago cualquier escena, no trabajo para cualquier compañía, no trabajo con cualquier chica, no trabajo con cualquier actor si tenemos que hacer un trio. Hago cosas que me motiven, que cuando vea el resultado diga «Bien. Ese soy yo».

Y sin embargo ahora estás introduciendo a tu hermano…

Sí, es complicado [risas]. Yo quería que él fuera incluso más grande que yo, porque yo el porno es un canal que estoy utilizando para irme a otro lado -y creo que lo estoy consiguiendo- pero creo que a mi hermano lo tengo que tratar con mucha paciencia porque tiene para largo. He tenido que frenar un poco con él y quiero que dé pasos, pero más lentos y más consistentes para que no se equivoque. Porque en este mundo estás arriba y luego estás abajo y no trabajas más. Estamos con eso con la calma ahora mismo.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Estar en mi casa jugando a la Play o viendo alguna película en Netflix. Me gusta mucho «Next» de Nicolas Cage, esa donde él ve lo que va a pasar dos minutos antes, esa película es increíble, y todo por amor con la chica, me encanta. Música la verdad es que soy muy nueva escuela. Escucho mucho rap -se podría decir que mi favorito es Canserbero, la leyenda venezolana del rap- mucha música conciencia, música oscura… No soy muy positivo en eso pero sin embargo hoy por hoy estoy trabajando en hacer cosas lindas en la música, porque soy un tío que no tengo una voz para hacer melodía pero sí las escribo, entonces tengo como tres proyectos pensados que quiero hacer que son muy bonitos. Tengo a la cantante. Porque también produzco, tengo esa capacidad de sentarme y decir «Quiero que hagas este tono», «Vamos a cantar esto», «Esta letra vamos a cambiarla así». Lo vais a ver, vienen cosas bonitas.

Muchas gracias, Jesús

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