Aprovechando que recientemente ha establecido su residencia en Barcelona, este mes contamos con la visita de la prestigiosa actriz internacional Mary Rock, una bellísima rusa a la cual conoceréis por sus escenas de alto voltaje y por ser capaz de abrirse de piernas mejor que Van Damme en sus buenos tiempos. Nacida en julio de 1995 en una pequeña ciudad de Moscú, desde muy joven Mary tuvo constancia de la delicada situación de su familia, por lo que una de sus prioridades siempre ha sido contribuir económicamente. Estudió ingeniería y baile, y durante años estas fueron sus principales ocupaciones, pero el punto de inflexión en su carrera profesional lo marcaría el inicio de una relación sentimental con el actor porno Nick Whitehard, el cual también ejerció como su manager durante un tiempo. Sin más pretensiones que divertirse y pensando que no lo vería mucha gente, grabó su primera escena para Teen Mega World en 2017 pero, consciente de que la cosa se le daba bien y que era una buena fuente de ingresos que además le permitía ver mundo, se tiró de lleno a la piscina. En su currículum constan escenas para compañías como DDF Network, Perfect Gonzo, 21st Sextury, Evil Angel, Private, Reality Kings, Fakehub, Dorcel, LetsDoeIt o MetArt, entre muchas otras, destacando sus colaboraciones con Vixen Media Group donde fue actriz en exclusiva para su sello Tushy. También sube contenido propio a plataformas como OnlyFans, FanCentro, ManyVids o Fansly. En 2019 fue nominada en los XBIZ Europa Awards como Best New Starlet, pocos meses después repetiría la jugada en los AVN Awards.

En contra de ese estereotipo que señala a los rusos como personas frías y distantes, Mary Rock es todo simpatía y nuestra charla estuvo salpicada de risas y bromas. Esta amante del deporte y del arte, que atesora como oro en paño su privacidad y sus momentos de relax, nos cuenta que ha decidido mudarse a España porque le encanta el clima y la comida. También se pirra por la música, con mención especial para el reguetón, aunque sospecha que es por no entender bien las letras. ¿Queréis saber más sobre ella?

LGU: ¿Cómo llega el porno a tu vida?

MARY: Yo nací en una pequeña ciudad llamada Saratov y mi familia era pobre. Todo el rato oía hablar sobre dinero: «No hay dinero. No hay dinero…». Recuerdo que con una amiga íbamos un día en el autobús mirando a las otras chicas y todas llevaban hermosos vestidos. Ella dijo «Si no vas a clases de baile quizás puedas comprarte esos vestidos» y fue como «Oh, cállate». Ahora es profesora de baile [risas]. Yo simplemente quería ganar dinero, por eso comencé en el porno y fue mi ex, que también fue mi manager, quien me dijo «¿Quieres probar por diversión? Nadie tiene que saberlo» y le dije «OK» [risas]

Antes de eso, ¿consumías porno? ¿Sabías como funcionaba este mundo?

No, nunca había visto porno hasta entonces. Empecé a verlo cuando comencé a montar mis propios vídeos. Trabajé como ingeniero un año durante mi descanso, entre 2018 y 2019, así que estuve muy ocupada con eso, después con la escuela de diseño y otras cosas. Sobre porno… no sé, nunca lo miré. Para mí era sólo una forma de ganar dinero [risas].

¿Qué recuerdo guardas de tu primera escena?

Fue para Teen Mega World en 2017, la hice solo por diversión y pensaba que nadie la vería. Cuando llegó mi escena se hizo popular, estaba en todas partes y todo el mundo comenzó a enviarme mensajes. Fue como «Oh, mierda» [risas]. Así que, como ya no tenía nada que perder, decidí seguir haciendo dinero. Fue terrible porque todo el mundo me escribía en plan «¡Gran trabajo!» pero me daba igual porque no eran amigos sino gente a la que conocía de pasar el rato. Me preocupaban mis padres así que volví a mi ciudad, me senté frente a mi madre y le expliqué: «Mamá, esta es la situación. Fue con mi ex. Tú querías que pasáramos juntos toda la vida, querías una casa y niños. Nosotros solo estábamos haciendo dinero». Su reacción fue chocante porque me dijo «Creo que eres fuerte y lo haces para ayudar». Y yo «Ok, entonces puedo continuar con mi trabajo…» [risas]. Luego me llamó mi padre y me dijo «Hagámoslo. Gana dinero. Bien hecho, hija» y yo en plan «Ok…» [risas]

¿No te resultó violento exhibirte desnuda delante de extraños?

He estado en escenarios toda mi vida -practico danza desde los ocho años- entonces tener delante a unas pocas personas con cámaras para mí no fue nada. Me sentí normal, libre, como en mi vida cotidiana. Mi ex se encargó de enseñarme las posiciones. Él lo hizo todo, para mí fue simplemente tranquilidad y relax. También hice striptease durante dos meses en Moscú pero no me gustaba y cuando estoy frente a gente, desnuda o no, no me supone nada especial. Me resulta más fácil estar frente a la cámara, me hace sentir más segura que estar delante de muchas personas. Para mí es menos estresante.

¿Qué es lo que más te gusta de esta profesión?

Me gusta hablar con mis fans. Cuando estoy aburrida comienzo a hablar con ellos, me hago fotos, pasamos el rato. Es como si necesitara estar en contacto con alguien para sentirme bien, mejora mi estado de ánimo. Empezamos en Onlyfans o Instagram y charlamos sobre todo en general, fútbol o cualquier cosa. Me gusta saber cosas interesantes sobre ellos, si viajan, tienen perros, gatos, familia… Para mí es como una escuela. Amo esta parte de mi trabajo. Me gusta hacer feliz a la gente. Una vez hice el juego de la ruleta rusa y salió que el premio sería follar con un fan. Cuando nos reunimos en el hotel y puse a grabar el vídeo, ¡nunca había visto a una persona tan feliz en mi vida! [risas].

¿Y lo que menos?

A veces pasas muchas horas en un mismo lugar y, no sé, empiezas a tener hambre o sientes que alguien te presiona para que te pongas en una posición u otra y tú estás «Oh, terminemos por favor». Esta parte es difícil a veces pero es normal, es un trabajo y es un trabajo muy duro. He trabajado de varias cosas, coreógrafa, ingeniera… pero prefiero que me follen de verdad a que me jodan el cerebro como cuando trabajaba en la oficina.

¿Cuál es tu mejor experiencia en un rodaje?

Estuve en casa casi un año y, cuando eso terminó, Julia Grandi me envió un mensaje diciendo «¿Quieres hacer escenas para Tushy?». Hacía tiempo que no hacía anal porque no me gusta tener que estar doce horas o más sin comer, me entra hambre y me pongo de mal humor, pero dije «Está bien puedo hacerlo en exclusiva». Me prepararon una casa súper bonita, me maquillaron bien, me pusieron aceite en el culo… Me sentía en el paraíso. Me encantó. Creo que ha sido el rodaje más agradable que he tenido e incluso actualmente me gusta trabajar para Julia Grandi en Vixen y Tushy, amo esas producciones y puedes expandirte como actriz porque te dan una proyección muy grande. Después trabajé con Private en Barcelona y también fue genial. Realmente no solo se trata de follar sino que también te dan la oportunidad de interpretar tu papel.

¿Y la peor?

No sabría decirte. A la gente le gusta cuando hago split o alguna posición loca pero para mí no es la mejor experiencia. Al principio me abría de piernas y era como «¡Oh, puedo follar en esa posición!». La primera vez me resultó complicado pero ahora realmente disfruto haciendo cosas extrañas. Esa escena fue para Reality Kings, separé mis piernas completamente, mi ex me subió sobre sus rodillas y yo me impulsaba con mis propias manos. Nunca había tenido sexo en esa posición y la gente que lo veía pensaba que lo hacía en mi vida real. No, no lo hago, pero me gusta. Después discutimos porque me dijo que por qué no podría mantener esa posición quince minutos, que necesitábamos quince minutos, y yo «¿Cóomo?».

¿Cuál es la lección más importante que has aprendido en este trabajo?

No pienses mucho, solo hazlo y termina el trabajo. Porque si durante la escena empiezas a pensar en la cámara, cómo debes ponerte, cómo tienes que hacer esto o lo otro, al final tu cerebro explota. Simplemente no pienses y hazlo.

Como experta en sexo anal, ¿qué consejo le darías a alguien que quiera iniciarse?

Tienes que tener una relación especial con tu pareja, porque el sexo anal es algo más privado que el sexo normal. Pueden pasar cosas, nadie puede garantizar que aquello esté limpio. Recomiendo usar lubricante, juguetes especiales como plugs anales y dildos blandos para dilatar el ano. Y por supuesto confiar en tu pareja, que eso es el todo.

Has sido nominada varias veces a premios como XBIZ Europa y AVN, eso debe ser un subidón, ¿no?

Esa es mi pena porque siempre recibo alguna nominación -la última vez a mejor escena lésbica- pero nunca gano. ¡Quiero obtener ese maldito premio! [risas]. Cuando hablo con mis amigas siempre es como «¡Muy bien!» y luego, cuando las veo y no he ganado, me entran ganas de llorar. Espero conseguirlo, tal vez como modelo amateur, quién sabe. En todas las escenas en las que he participado me he esforzado mucho. Sé que las cosas nunca se consiguen porque sí. Necesito trabajar más y lo conseguiré. Sí, lo conseguiré [risas].

¿Qué opinas sobre las plataformas tipo Onlyfans? ¿Crees que pueden hacer peligrar el porno tal y como lo conocemos?

Interesante pregunta. Con Onlyfans se formó un buen jaleo cuando anunciaron que no habría más porno y luego, cuando entendieron que eso les mataría, cambiaron de opinión pocos días después. «¡No, no! Volveremos a tener porno otra vez» [risas]. Pienso que al menos el 70% de los ingresos de Onlyfans vienen del porno. Para la gente del sector, Onlyfans es una plataforma para estar en contacto con sus seguidores, para ganar dinero, por supuesto, pero todo el tráfico, todo el público, viene de las productoras. Así que si no haces porno ¿de dónde saldría ese tráfico?. Esa es la pregunta. Así que creo que no.

¿Te resulta difícil combinar tu vida personal con la profesional?

Tuve una relación con un actor durante un año, así que era lo mismo que en la vida privada. Ellos también se ponen celosos y todo eso así que, tras romper, empecé a pensar «Está bien, lo separaré. Esta es mi vida privada y este es mi trabajo». En mi vida privada apenas tengo trato con gente del porno, hablo con algunas personas de fuera así puedo relajarme después del trabajo. Porque si tratas con gente del porno no consigues desconectar. No sé, para mí es difícil, necesito relajarme en mi casa, con mis amigos… También diferencio el sexo en mi vida privada. Es un poco diferente, quizás es algo más cercano a mi contenido amateur.

Con mi familia y amigos todo genial pero en mi vida privada siempre, siempre, cuando conozco a un chico, todo va fenomenal y después de seis, siete u ocho meses «Lo siento, tengo que ir a rodar porque necesito ganar dinero» y él se pone celoso o pasa cualquier cosa y al final es «Bueno vale, adiós, tengo que trabajar». Cuando conozco a alguien nuevo -depende de la persona pero, en general- no son reacciones normales. Por eso no explico desde el principio a qué me dedico, ni comparto mi Instagram porque, tal vez si conozco a un chico y le doy mi Instagram, al día siguiente viene en plan «He visto tus películas. Quizás podríamos cenar en un hotel…». No, gracias. Esas reacciones son un poco extrañas pero al mismo tiempo es genial que te digan «¡Guay!» «¡Wow!» «¡Te conozco!». No sé, depende de la persona. Parece que si trabajo en el porno tengo que follar en la primera cita. ¿Si trabajo en una biblioteca tengo que leer libros todo el rato? ¿Y si trabajo en la farmacia me llevo un bote de pastillas?. ¡Qué coño!. El porno es mi profesión, es mi trabajo.

¿Consideras que las relaciones de pareja son más fáciles sin ambos os dedicáis al porno?

A nivel privado he tenido relaciones con dos actores y han sido las peores relaciones de toda mi vida [risas]. La mentalidad está jodida, está rota, no sé. Es muy difícil. Con mi primer ex tuvimos una relación de unos pocos meses, nos peleamos y él me dio una bofetada, así que rompimos. El último al final se puso celoso. Termino una grabación, me voy a dormir y me escribe «¿Cómo fue el rodaje? ¿Te gustó la polla de Alberto?». Y yo «Joder quiero relajarme. He estado grabando durante doce horas, ¿puedo simplemente dormir?». Me acuesto sola y él «Estás en la cama con los chicos…». Que te jodan. No, para mí creo que es más fácil no tener demasiadas relaciones pero, si las tengo, normalmente dejo el porno un tiempo. Después necesito ganar dinero otra vez y, cuando empiezo, rompemos. Pero esta relación fue más fácil para mí. Me gustó pasar tiempo con gente muy agradable, fue una relación increíble: viajamos mucho, vimos los lugares más hermosos, disfrutamos de la vida. Estas personas disfrutan más de la vida, no tienen la mentalidad tan dañada. No sé, es solo mi opinión.

¿Cuáles son tus aficiones? ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Me gusta bailar. Ahora mismo estoy aprendiendo español así que todo el tiempo necesito meter algo nuevo en mi cerebro. Me gusta ver fútbol, ¡me gusta mucho!. Fui al campo del Barcelona a ver al equipo [risas]. Me gusta el tenis, jugué un poco así que ahora espero tener tiempo para comenzar de nuevo. Voy al gimnasio. Me gusta mucho el deporte, si no lo practico como que me deprimo. Necesito sudar [risas]. Me gusta el boxeo…

También me gusta el diseño de interiores, me resulta muy interesante. Me gusta el Renacimiento; estuve en Roma, en la parte antigua de Nápoles, disfrutando de su arte. Lo encuentro particularmente bonito. Música, dependiendo de mi estado de ánimo me gusta el reguetón. Creo que es porque como no hablo español todavía no entiendo las letras, pero me gusta bailarlo [risas]. Más en serio, me gusta el rock tipo Scorpions, de pop escucho cosas como Britney Spears o Shakira. También puedo escuchar Bach, Beethoven o Chopen [risas], Música relajante si hago yoga… Depende de mi estado de ánimo.

Para finalizar, ¿qué te ha traído a vivir en Barcelona?

Estuve con un chico español y se suponía que íbamos a vivir juntos en España. Nuestra relación no pasaba por su mejor momento, él quiso irse con su familia para recuperarse y yo me volví con la mía. Pasé un mes en Rusia y me deprimí: todo era gris, la gente todo el tiempo triste… muchos problemas. Sé que somos rusos, nos gusta llorar, todo es malo… es nuestra mentalidad general. Un día me llama y me dice «He cambiado de planes». Lloré durante algunos días, después cogí mis maletas, me vine para Europa y decidí quedarme aquí. Me gusta la comida, me gusta el clima… Soy muy adicta al sol. Aquí me siento feliz. Además, escuchar el idioma me pone cachonda. Cuando terminemos la entrevista me voy a masturbar [risas].

Muchas gracias, Mary [risas]

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Agradecimientos especiales | Jason Carrera