Para cerrar bien el año recibimos a una actriz que, a pesar de llevar relativamente poco en la industria, se está consagrando como una de las performers más cañeras de Europa, algo sorprendente dado que en privado se reconoce como una persona tímida y reservada. Nos estamos refiriendo a Silvia Soprano, una italiana afincada en Barcelona que a mediados del 2020 decidió probar suerte en el mundo del entretenimiento para adultos motivada por una mezcla de aburrimiento, reafirmación personal y para saciar una curiosidad que arrastraba desde niña. Nacida en Roma en julio de 1997, esta hija única de padres separados cuenta que su infancia transcurrió de forma normal aunque debido a su carácter introvertido sufrió acoso escolar. La cosa mejoró durante su adolescencia, periodo en el que comenzó una relación con el que sería su único y gran amor. Con él emprendería un cambio de rumbo viajando a España en diciembre de 2019 sin embargo, al poco de mudarse, la relación se rompió. Aburrida en su rutinario trabajo de peluquera y sintiéndose sola en un país desconocido decidió que de perdidos al río y, tras asesorarse en Internet, escribió a FAKings con los que grabó su primera escena junto al cubano Jesús Reyes. Posteriormente le han seguido trabajos para estudios como Legal Porno, Mofos, Reality Kings, First Anal Quest, Evil Angel, Kelly Madison Network, LetsDoeIt, Team Skeet o FakeHub, por mencionar algunos, donde ha demostrado una inesperada destreza con las escenas más complejas.

Este cambio de vida tan radical ha sido mano de santo para Silvia Soprano, que ahora se siente más independiente, segura y empoderada. Pese a que en su currículum predominan las prácticas hardcore, nos confiesa que no quiere ser encasillada por ello y, en lo sucesivo, le gustaría grabar un contenido más suave para tener la oportunidad de mostrar su faceta más sensual. En lo personal, destacan sus aficiones por la música, la lectura y el boxeo, su última pasión, deporte que le aporta bienestar tanto mental como físico. Hace unas semanas se pasó por nuestras oficinas para charlar un rato y permitirnos conocerla en mayor profundidad.

LGU: ¿Cómo te definirías en tus propias palabras?

SILVIA: Soy una persona cerrada. Me gusta mucho pasar el tiempo sola y me cuesta  mucho encontrar personas con las que estar bien pero, a la vez, me gusta conocer gente nueva. Estoy siempre abierta a conocer nuevas culturas y puntos de vista diferentes, pero no pasar mucho tiempo con estas personas [risas]. Sin embargo, si quiero mucho a una persona, que sea familia o amigo, soy muy cariñosa, muy generosa con ella, porque pienso que una persona que te hace pasar buenos momentos tienes que reconocérselo.

¿Cómo era tu vida antes de dedicarte al porno?

Tuve una infancia normal. Soy hija única, no tengo una familia muy numerosa. Mis padres se dejaron cuando era muy pequeña y no es una cosa por la que haya sufrido mucho, porque no recuerdo cuando se dejaron y luego siempre han tenido buen trato conmigo. Amigas he tenido siempre pocas pero buenas. En la escuela, con el tema de que era un poco tímida, las otras chicas me molestaban. Sufrí mucho por esto cuando era pequeña pero ahora lo pienso y digo «¡Que tontería!» [risas]. Ahora creo que soy la persona que quería ser. Son muchos pasos los que he dado desde entonces, ahora soy independiente y más segura. Al final, que me molestaran en la escuela, no ha supuesto un dilema para nada. En mi adolescencia estuve con un chico por muchos años, la única pareja de mi vida. Con él súper bien, una relación auténtica, tengo muchos recuerdos muy bonitos y esta relación me ayudó también a hacer bien mi trabajo y a entender cuál es la diferencia entre hacer el amor y tener sexo, que puede ser un entretenimiento y ya está. Luego creo que mi adolescencia terminó cuando me mudé aquí hace dos años.

¿Qué te trajo a España? ¿Cómo decides dar el paso al cine para adultos?

Con mi pareja, en un momento un poco aburrido de la vida, decidimos tener una experiencia nueva. Yo quería ir a Londres y él quería venir aquí. Yo nunca había estado en España pero al final me convenció, me dijo «Es mejor, más similar a Italia, el clima, la gente»… y dije «¿Por qué no?». Al final una ciudad es como la otra y para el trabajo que hacía antes como peluquera cualquier sitio es bueno, es un trabajo que se encuentra muy fácilmente. Llega un punto en que esta historia de amor terminó. Yo me encontré sola aquí y tenia mucho tiempo para pensar -cosas que cuando estás en pareja no piensas- y, no me acuerdo cuando me salió esta idea pero me acuerdo que estaba en la peluquería, siempre aburrida, empezaba a mirar cosas por Internet, hasta que al final me decidí totalmente a probar entrar en este mundo. Busqué en Google cómo ser actriz porno y cosas así [risas], salió la página de FAKings y decidí escribirles con mis datos y fotos. Luego me olvidé. Después de dos días me llamaron para proponerme la escena y al final les dije que sí.

¿Sabías cómo era la realidad de trabajar en esto?

No, para nada. En mi primera escena me dijeron lo que tenía que traer pero yo llegué allí que no tenia ni idea. Sabía lo que tenía que hacer, claro, pero todo era muy raro. Me sorprendió porque a veces una está acostumbrada a que, como es porno, detrás debe haber gente que te trata mal, que te dice «Zorra, ven aquí y hazme esto» [risas]. No es que me esperara estas cosas pero tampoco esperaba personas así amables, que parecen como asexuadas, que no les importa nada de ti porque están acostumbrados a ver estas cosas siempre y para ellos es todo normal.

¿Qué recuerdo guardas de tu primera escena?

Me acuerdo que me gustó mucho el primer actor, que pensé «Madre mía, qué suerte que me pongan con un chico así guapo» [risas]. Y me acuerdo que estaba muy feliz porque para mí fue superar un límite muy grande. Nunca en mi vida hubiese esperado que estaría sola en una ciudad que no conozco, donde no conozco a nadie y empezar a hacer una cosa así sin saber nada de nada. Pero al final todo salió bien y todo son muy buenos recuerdos.

¿Qué es lo que más te gusta de este trabajo?

Lo que más me gusta es que la consecuencia de hacer este trabajo es tener un ritmo de vida más tranquilo. No tienes horarios, esto es una cosa que me gusta mucho porque es una de las razones por las que dejé mi trabajo de peluquera. Y me gusta mucho este ritmo tranquilo de mi vida, nunca me siento agobiada de nada, muy difícilmente me siento como para decir «Oh, madre mía tengo que ir al trabajo… No quiero». Esto me hace muy feliz.

¿Y lo que menos?

Lo que menos me gusta es que al final este trabajo te trae muchas cosas negativas en tu vida privada. Mi sueño es encontrar un día a un hombre, formar una familia, cosas así y es muy complicado. A veces en la vida cotidiana no siempre digo a la gente que conozco que hago este trabajo porque tuve experiencias negativas. Porque al empezar piensas «Yo lo digo», al final es un trabajo ¿no?, pero nunca será así para toda la gente del mundo. Siempre habrá quien lo comparte y lo puede entender pero también quien quiera hacerte daño por ello. Esto es lo que menos me gusta, que a veces no puedes ser tú misma al cien por cien porque, claro, depende de la situación donde estés. Puede que tú seas la chica más tranquila del mundo pero la gente se piensa que todo cambia por el trabajo que haces.

Nos ha llamado la atención que desde el principio de tu trayectoria has hecho anal y otras prácticas bastante duras. ¿Lo habías practicado antes en tu vida privada?

No. Cuando me lo propusieron, casi a los primeros meses que empecé, es como que todo pasó súper rápido. Yo estaba muy eufórica por estos cambios, las primeras personas lo empezaban a saber, sentía que estaba cambiando todo en mi vida y entonces, cuando me propusieron hacer estas escenas, pensé «Sí, lo puedo hacer». Y está súper bien así, no tengo remordimientos porque es lo que quería hacer, era el momento perfecto. Creo que si me lo hubieran propuesto en otro momento puede ser que no lo hubiese hecho, porque uno piensa que son cosas demasiado fuertes y en verdad se pueden hacer perfectamente. Yo he descubierto otro lado de mí y me gusta.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiera iniciarse en el sexo anal?

Para mí es una cosa que antes te tiene que gustar en la cabeza, el pensamiento te gusta y no te marea. Yo también, antes cuando lo veía, me hacía como asco o «¡Qué dolor!». Primero tienes que acostumbrar la cabeza a esta idea y luego despacito, empezar con los dedos, un juguete o algo. Acostumbrarte tú misma a hacerlo y luego hacerlo con un hombre. Luego no sé hasta qué punto quieres llegar, puedes parar ahí o seguir [risas].

¿Qué es lo más extremo que has hecho en una escena? ¿Y lo más extraño?

Lo más extremo que he hecho en mi vida fue una mano y una polla por el culo y creo que es mi límite porque nunca haría algo como tres pollas o cosas así. Creo que todos tenemos que tener un límite y es justo así. La gente que se imagina cosas que no pueden existir, son solo fantasías. La escena más rara que he hecho fue una muy simple B/G para Team Skeet en la que yo era repartidora de pizza y el chico tenia un botón que cada vez que lo pulsaba como que me congelaba y me tenía que follar en estas posturas. Muy raro, muy incómodo [risas] Pero al final estas cosas te divierten. No sé a quién se le ocurrió [risas]

¿Cuál es la lección más valiosa que has aprendido en este trabajo?

En mi piel he aprendido que no importa la vida o el trabajo que hace una persona y sobre todo he aprendido también que la gente que está cerca, si te quiere de verdad, no le importa lo que haces en tu vida, si le puede dar vergüenza o no. Y he aprendido mucho a conocer a la gente porque, estando siempre con gente muy diferente, aprendes también esta cosa importante de darte a conocer en muy poco tiempo, como dar una idea positiva de ti, siempre sonriente, decidida…

¿Qué tal llevas la fama? ¿Cómo es el trato con los fans?

No creo tener mucha fama. Yo no estoy muy presente en las redes sociales porque de momento no es una cosa que me haga sentir cómoda. Uso las redes sociales, claro, para publicidad, anuncios y cosas así, pero no me gusta exponer mi vida privada porque son cosas distintas. De momento prefiero tenerlas divididas lo más posible, entonces en redes sociales hago lo mínimo e indispensable. Y por la calle, tengo que decir que me ha pasado pocas veces que me pararan -hola, fotos o cosas así- y siempre ha sido una experiencia positiva. Al final tampoco es como la gente se piensa; cuando te tienen que decir algo negativo ninguno te para y te lo dice en la cara, por lo que no tienes que andar con miedo. Me pasó una noche en un sitio, con un tío que estaba como medio borracho, me empezó a molestar en plan «Enséñame tus videos aquí». Yo me lo miraba y nunca puedes ponerte mal porque un borracho te esté diciendo nada. En Onlyfans la mayoría de las veces te encuentras con personas que te quieren soportar, entonces me gusta estar allí, hablar o escuchar sus historias. Me tomo mi tiempo para esto, no es que esté por la calle o tomando un café y estoy con el móvil, esto no lo haría, pero me gusta dedicarle algunas horas al día.

¿Crees que las plataformas tipo OnlyFans pueden acabar con el porno tal y como lo conocemos?

De momento no creo porque para mí no son la misma cosa, en el sentido de que en Onlyfans no vas a encontrar contenidos muy profesionales. Creo que Onlyfans es para las personas que quieren ver mucho más, que quieren conocer a las personas en lo íntimo, pero creo que de momento hay muy pocos que ofrezcan contenido profesional como puede hacer una productora. Entonces no creo que ninguno vaya a borrar lo otro pero creo que pueden ir de la mano, que es una buena opción. Yo hacer solo Onlyfans en mi vida no lo haría porque, claro es un trabajo, la gente que lo hace le dedica mucho tiempo, mucha energía, pero yo es como que si tengo que hacer las cosas sola, que depende todo de mí… [risas] Para mí Onlyfans es un extra, una cosa aparte, y no creo que me dedicase solo a esto porque necesito estimulo externo y porque también ahora puedo decir que me divierto mucho más al grabar que al hacer solo Onlyfans.

¿Has tenido relaciones estando en el porno? ¿Consideras que este trabajo es compatible con el amor?

Sí, en los primeros meses tuve una relación que terminó muy mal por el tema de trabajo. Luego nunca me pasó porque quiero estar tranquila. Para mi sí, porque yo cuando estuve con este chico el único problema era que muchas veces me iba de viaje y entonces no podíamos estar siempre juntos, pero esto puede ser algo positivo porque me acuerdo que siempre tenía muchas ganas de verlo; durante las escenas tenía alguien en quien pensar o cuando me iba de viaje pensaba «Ahora vuelvo con él». Pero entiendo que un hombre no quiera estar con una chica que haga este trabajo, no puedo pretender que lo acepte, esté y se calle. Es complicado, sobre todo para las personas que les importa mucho la opinión de los demás y no saben defenderse de lo que les puedan decir. Para mí es difícil pero no imposible.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiera iniciarse en este mundo?

Lo primero es estar convencido al cien por cien, saber que es una cosa que cuando la empiezas no se puede quitar. Seguramente la gente se olvidará pero no se puede quitar del todo. Y no hacerlo solo por la fama, porque para mí no es un trabajo que lo primero que te traiga es fama. Son otras cosas. Tú lo haces si te gusta, si quieres ser famoso haz otra cosa porque, como te he dicho antes, no es un trabajo de que la gente te para por la calle para pedirte fotos porque a la mayoría le da vergüenza. De hacerlo, hazlo solo si te gusta de verdad para no tener remordimientos.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

En mi tiempo libre siempre escucho música. Mi madre canta en un coro y mi padre toca el bajo y el contrabajo, entonces siempre he tenido música en mi vida. Mi género favorito es el pop americano, me gusta mucho para relajarme y es lo que escucho más, pero en verdad me gustan todos los géneros de música. A veces me gusta leer, ahora estoy en un momento que no [risas]. Me gustan los libros de cuentos, sobre la vida de una persona y también las novelas. El escritor que más me gusta, que tengo todos sus libros desde que era más pequeña, es Paulo Coelho. Ahora estoy leyendo un libro de cuentos de Charles Bukowski, es el primero que leo suyo y me está gustando. Hace unos meses empecé a hacer boxeo, que es una cosa nueva para mí y me gusta mucho, es mi mi nueva pasión porque me hace sentir mejor, físicamente, emotivamente y es algo más en lo que pensar.

Muchas gracias, Silvia

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