Este mes nos complace recibir a uno de los fenómenos del momento, una joven promesa que entró en la industria persiguiendo una corazonada que lo ha catapultado a primera línea del porno nacional e internacional. Nos referimos a Tommy Cabrio, un barcelonés de 22 años que, después de sufrir un accidente de moto trabajando como repartidor de pizzas, decidió dar un giro a su vida respondiendo a un anuncio de FAKings en el que buscaban nuevos talentos. Su debut tuvo lugar en 2019, en una escena junto a la sexagenaria Señora Fina para la serie Club Maduras, y su teléfono no ha dejado de sonar desde entonces. En su currículum destacan colaboraciones con estudios como Mofos, Mature.nl, Reality Kings, Dorcel, Brazzers, Bangbros, Private, ADPTube, MetArt, LetsDoeIt y Erika Lust entre muchos otros, además de producir sus propios contenidos que distribuye en plataformas como OnlyFans, LoverFans, Fansly o ManyVids. Como broche a su incipiente carrera, este año ha sido nominado a los prestigiosos AVN Awards en la categoría de Mejor Actor Internacional.

A pesar de su éxito Tommy Cabrio se considera un chico de la calle, una persona sensata que, consciente de estar viviendo su momento de gloria, sigue pisando firme de pies en el suelo y, como prueba de ello, tiene previsto invertir parte de sus ganancias en el sector inmobiliario para que los réditos le sirvan de colchón financiero en el futuro. Extrovertido, amable, gracioso y un poco alocado, Tommy nos explica que escogió su nombre artístico como una forma de honrar a su padre y en memoria de su abuelo -por los cuales siente devoción- siguiendo así una tradición familiar que se remonta a varias generaciones. El apellido Cabrio lo recibe por su descapotable que, además de ser el primer coche que tuvo, es único en el mundo a causa de las múltiples personalizaciones que le ha realizado él mismo.

LGU: ¿En qué momento se cruza el porno en tu vida?

TOMMY: Yo estaba trabajando en Telepizza y tuve un accidente. Mi padre vino al hospital y me dijo que no quería que volviese a coger una moto y que dejase ese trabajo por favor. Le hice caso y, después de recuperarme de las lesiones, me fui a mi casa y me puse a buscar trabajo. Estuve con el ordenador, echando solicitudes a muchos sitios, y me saltó un banner de estos de «¿Quieres ser actor porno?». Y ahí empezó todo porque nunca me lo había planteado. Yo siempre había querido ser policía, era mi sueño. Cuando me saltó ese banner dio la casualidad de que justo en la tele estaban echando una cosa y pensé «Hostia, esto es el Universo». Entonces le di al banner y eché el currículum, mandé tres fotos mías, puse un texto muy breve y me llamaron al día siguiente. Yo pensaba que era una broma telefónica porque se lo había contado a un par de coleguitas ese mismo día y me llamó Nando, el que ahora es mi community manager, y me dijo que si quería hacer una escena con FAKings. Hasta que me di cuenta de que no era una broma pasó un rato y luego empecé a darle vueltas, pero no podía pensar mucho tampoco porque la escena era esa misma tarde. Además era con una mujer muy mayor, que luego me cayó fenomenal y todo el rollo. Me animé, quedé con él, fui a la localización e hice mi primera escena.

Antes de eso, ¿consumías porno? ¿Tenías algún actor/actriz favorito/a?

Bueno, sí. Lo que pasa es que yo siempre he tenido novias, he sido siempre de relaciones largas, entonces no me ha dado tiempo a disfrutar solo, como aquel que dice. Pero sí, algún vídeo que otro había visto y siempre miraba a una chica, que ya ha desaparecido de la industria, por mala suerte porque quería haber trabajado con ella. De más pequeño era mi estrella de porno favorita: Bibi Jones, una chica rubia, está increíble, pero bueno… ahora tiene hijos, marido y ha dejado la industria. Era mi mayor propósito, por así decirlo. También tenía como propósito a Apolonia. Al final trabajé con ella y todo guay. Cumpliendo cosas [risas].

¿Sabías algo de cómo era la realidad de este trabajo?

No, no tenía ni idea. Nunca había estado en un rodaje de cine convencional, ni de porno ni nada. Nunca había estado ante una cámara pero me vi muy suelto, me vi bien. Yo pensaba que no habían cortes. Para mí era el trabajo perfecto hasta que vi los putos cortes [risas]. Corta mucho el rollo a veces. Estás ahí en plena acción, estás muy excitado y de repente te paran y es como que todo se baja un poco y después tienes que volver a retomarlo. Que a lo mejor es un corte largo de media hora ¿sabes?.

© PornFidelity.com

¿Qué recuerdo guardas de tu primera escena con Señora Fina?

Imposible de olvidarla. Además me hizo un bocadillaco de salami [risas]. En la intro ella me decía «¿Quieres que te haga un bocadillo?» y yo preguntaba «¿Pero de qué? ¿De Nocilla o de salami?» y ella «Venga, de salami». La chica fue majísima y la escena salió bien. Ahí me di cuenta de que valía pero claro, no empecé con una estrella porno, una pedazo de modelo, empecé con una mujer muy agradable y muy maja que tenia muchos más años que yo. Podría ser mi abuela, en su día se lo dije. Al principio me puse nervioso. Aún veo el vídeo y digo «Madre mía», yo nunca habría salido en cámara así en otra ocasión. Pero claro, en tus primeras escenas no caes en la cuenta de que te puedes ir preparando antes de hacer la intro y así puedes salir como un toro. Yo en mis primeras escenas me bajaban los pantalones y estaba cacahué [risas]. Estaba con vergüenza, con miedo, pero luego siempre rápido: poder del toro.

¿Cansa esto de que emparejen a actores jóvenes con mujeres más mayores?

Es que las mayores suelen ser súper majas, súper amigables y para trabajar con una chica en una escena prefiero eso antes a que sea preciosa o tenga un cuerpo espectacular. Prefiero tener buen flow con ella y llevarme bien, pasármelo guay, y no que sea la típica chica -que hay muchas- que no te quieren ayudar, que solo están mirándose las uñas y pasan de todo, que son unas estrellitas. Yo es que soy muy de calle, a mí no se me sube nada. Al contrario, creo que cuando no era actor estaba más subido [risas].

¿Cuál es la mejor experiencia que recuerdas en un rodaje? ¿Y la peor?

La mejor experiencia: olvidarme de las cámaras, focalizarme a tope en la chica y disfrutarla como si estuviésemos a solas. Eso me pasa muchas veces y es cuando salgo en Instagram diciendo «¡Escenote!, ¡inmejorable!». Porque el sexo es algo íntimo, si estás por otras cosas pues… tienes que centrarte en la chica, es lo suyo. La peor: hacerme mucho daño, romperme el frenillo y todo fue por las uñas. La chica tenía unas uñas que parecían cuchillas. Ella estaba en doggie, yo dándole muy potente y se le ocurre tocarse el clítoris; con las uñas esas, a mí se me salió, el frenillo dio justo en su uña y se reventó. Una escabechina. La escena la terminé, me puse un papel, esperamos un rato a que dejase de sangrar y en cuanto pude empecé otra vez. Conseguí acabarla sin que se viera sangre, porque no se puede ver sangre. Anales también ha habido alguno en que lo he pasado mal porque, la chica se ha hecho las lavativas que tenia que hacerse pero, claro, los culos a veces… pasa lo que pasa.

© GiorGios Films

¿Qué es lo más loco o extravagante que te han pedido hacer?

Muchas cosas. Me han vestido de todos los trabajos, he hecho de todo. Pero así extravagante, follar en público, con muchísima gente mirándome, chocándome la mano, que se corran a dos metros de mí… Cosas muy raras he hecho. Tengo un repertorio, siempre me tocan las escenas más locas. En Hospitalet del Llobregat hice una escena -me costó un poco porque intimida a veces- que estaba todo lleno de camioneros y la peña ahí mirando. Luego en Calafell también, hay una zona que es como de cruising y me metieron ahí con las cámaras y todo. Había un montón de gente haciendo cosas entre ellos y todos se focalizaron en mi coche. Yo estaba grabando la escena en mi cabrio, y todo el mundo empezó a venir, rodearon mi coche, una movida que no veas… He tenido cosas raras, no han sido todas las típicas escenas en cama y todo tranquilito, siempre hay algo.

¿Dónde está tu línea roja? ¿Qué no harías nunca en una escena?

Nunca haría algo en plan hardcore malo hacia la chica, aunque me lo pida. Siempre me piden «Queremos que seas bastante hard, que des muchos azotes y tal» pero nunca le faltaría el respeto, la haría sentir incomoda o algo así. Tampoco trabajaría con chicos porque soy muy hetero.

¿Qué es lo que más te gusta de esta profesión? ¿Y lo que menos?

Lo que más, viajar, conocer gente nueva… el dinero, se gana muy bien… Casi todo en general. Los olores no los llevo muy bien. Pero no solo de ahí: aliento, sobacos, culo… Ellas se lavan bien a conciencia pero, no sé, a lo mejor es el olor que tiene la persona. Yo es que soy muy fino para los olores.

© Virtual Real Passion

¿Cómo gestionas la situación cuando no hay química con la actriz?

Alguna vez me ha pasado de estar enfadado con una actriz, de no querer ni verla y tener que grabar con ella. Es una putada pero el truco es montarte una peli en tu cabeza y buscar cualquier cosa que te dé morbo de ella. Cada uno tiene sus morbos internos ocultos, yo tengo los míos y los saco en ese tipo de escenas. Me toca sacarlo porque si no la escena no sale adelante, se te hace interminable. La mente es muy poderosa, si controlas tu mente lo tienes todo hecho.

¿Y al revés? ¿Para controlar si te atrae mucho?

Estoy siempre con la movida de que me quiero correr en todo momento [risas]. Hay veces que me ponen a chicas que me superan la cabeza, la veo y a lo mejor pego dos puntadas y me quiero correr. Pero tengo mis trucos, por ejemplo, disimular: le meto dos puntadas y en vez de decir «Parad, me quiero correr» la saco y empiezo «Estoy muy cachondo» la empiezo a besar, a tocar, me bajo a comerle el coño hasta que yo vea que se me baja un poco la locura… Pero bueno, en ese tipo de escenas, luego subo de comerle el coño y otra vez me quiero correr. Es una movida [risas]. A veces me corro dos veces. Digo «Mira, corto y me voy a correr otra vez porque es que no aguanto. No puedo follármela fuerte como vosotros queréis porque, si se la voy a meter y me entran ganas de correrme, ¿cómo voy a hacer pa-pa-pa?». Entonces lo que hago es que me corro y después puedo hacer ya lo que quiera, puedo dar fuerte y estar mucho rato sin sacarla y todo el rollo. Otro truco que tengo es que, si tengo una escena mañana, pues hazte una pajilla porque si vas cargado te pasará esto que te digo. Es mejor que vayas con los huevos vacíos.

¿Cuál es la lección más valiosa que has aprendido en este trabajo?

Pues que hay que ser humilde y no derrochar el dinero. Eso me lo han enseñado los compañeros veteranos; te ven nuevo, se ven un poco reflejados y te dan buenos consejos. He aprendido a valorar el dinero, a ser ahorrador y buscarte un futuro porque al final esto es un trabajo que pende de un hilo, no sabes nunca cuando se va a terminar, cuando van a dejar de llamarte y lo mejor que puedes hacer es asegurarte un buen futuro ahora que puedes, que está entrando un flujo gordo de dinero, y no irte de la olla. Muchos me lo han dicho «Te querrás comprar un Mercedes» o «Te querrás comprar una pedazo de moto» pero hay que ir con cuidado, no derrochar demasiado. Hacer las cosas bien.

¿Qué opinas de las plataformas tipo OnlyFans? ¿Crees que pueden hacer peligrar el porno tal y como lo conocemos?

OnlyFans es como el tenderete que hay en la calle y el porno es la tienda grande: a veces el tenderete ofrece cosas que al público a lo mejor le gustan más; algo más amateur, vídeos más caseros… Depende de qué cliente seas puede que te guste más que no todo fingido, la luz perfecta, sabiendo que hay veinte mil cortes… No es lo mismo. En OnlyFans yo nunca hago cortes, disfruto de las chicas. Quedo con ellas, acordamos lo que queremos hacer y lo disfrutamos sin cortes, nada de «Espera que si el pelo» o «Espera que si la luz» y creo que puede ser una competencia grande para el porno porque mucha gente prefiere videos caseros antes que profesionales. Así que ojito con OnlyFans.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiera iniciarse en este mundo?

Que lo tengan claro. Que tengan claro que este es un trabajo que una vez empiezas, no es que no puedas dejarlo, pero tu imagen siempre quedará ahí. Yo cuando firmo los contratos suelen ser de ochenta o noventa años el vídeo que está en la red. Que lo piensen bien porque luego pueden ser el hazmerreir de su pueblo, puede que se rían de ellos. Que vayan con cuidado, que le den un par de vueltas y, que si tienen claro que valen, pueden continuar mucho tiempo en esto, ganarse bien la vida.

¿Cómo te llevas con el público gay?

Pues muy bien, no tengo ningún problema, la verdad. Es más, estoy agradecido porque gracias a ellos estoy donde estoy y he hecho todos los progresos que he podido hacer. En realidad puede que el 70% o incluso más de mi público sea gay, sobre todo en OnlyFans. No tengo ningún problema siempre y cuando no me falten al respeto. A un hetero hay cosas que no le gustan escuchar o leer. Me han propuesto ya alguna vez hacer porno gay y no tengo ningún problema en absoluto pero no es lo mío. Yo es que soy hetero 100%, solo puedo trabajar con chicas porque es lo único que me excita.

© Dorcel

¿Consideras que las relaciones de pareja son más fáciles si ambos trabajan en el mismo sector?

Sí, es más fácil porque hay entendimiento mutuo. No hay tantos celos, es todo más sencillo, puedo hablarle de cómo me ha ido ese día en el trabajo y ella lo va a entender. Pero no creo que sólo pueda tener una relación con una actriz, también podría tener una relación con una chica de la calle que entendiera lo mío, que no se si habrá ninguna, si la conoces me lo dices [risas]. Con chicas de fuera lo he intentado pero es complicadísimo. Yo lo entiendo porque si estuviera fuera del porno también pensaría que, a la hora de tener una relación con una actriz porno, no mola que se acueste con otra gente. No puedo ser hipócrita, entiendo que las chicas me vean como me ven. También tendrían que normalizar más lo de nuestro trabajo, nos hacemos muchas analíticas, vamos con mucho cuidado de no pillar ninguna enfermedad. Incluso te diría que es más peligroso acostarse con una persona de fuera de la industria porque, cuando me cruzo con una de estas chicas que me juzga les digo «¿Y tú las ultimas analíticas que te hiciste?» y siempre, siempre hace más de un año, «Pues las mías son de hace tres días y todo negativo, estoy súper limpio». Pero claro, como ven que trabajas en esto, se piensan que estás todo el santo día dándole al tema, que tampoco es así.

¿El estigma de trabajar en el porno te ha causado alguna situación incómoda?

Al principio con mi madre tuve problemillas pero no fue por el hecho de trabajar en esto sino por no decírselo. Me tiré seis o siete meses sin darle ningún tipo de información de mi trabajo, más bien estaba engañándola un poco porque le decía que estaba trabajando de otras cosas. No quería darle el disgusto en vano. Yo no sabía si esto iba a salir bien o mal. No te voy a mentir, aposté muy fuerte, al final me salió bien y gané pero podría haber perdido y ¿de qué hubiese servido darle ese disgusto tan grande a mi madre?. Que yo pensaba que sería un disgusto muy grande y luego al final se lo tomó bien, después del cabreo por no habérselo contado. En todo momento decía que le daba rabia que no hubiera tenido comunicación con ella más que por el hecho. Luego lo entendió, me dijo que era una persona de mente abierta y entendía que yo tuviese este trabajo, fue muy comprensiva. Me dijo incluso que estaba orgullosa de que ganara dinero con esto. Mi padre orgulloso quizás no está, él preferiría que fuese algo mejor visto como ingeniero o algo así, supongo. Yo estoy muy bien pero no te voy a mentir, preferiría ser ingeniero espacial. Lo diría con más orgullo porque cuando me pregunta depende quien, te quedas con cara de «¿Qué le digo para que se lo tome bien?» porque a ver si va a flipar.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Me gusta estar con mis colegas, me gusta mucho ir en moto, arreglar mi coche… Lo he hecho prácticamente yo con mis manos, lo compré hecho un huevo. Es que he tenido muchos trabajos: he sido pizzero, mecánico, pintor de hogares, camarero… mi primer trabajo fue de fregaplatos, con catorce años empecé a trabajar y no paré. Siempre que tengo tiempo libre me gusta hacerle algún detalle, algún retoque, arreglarle algo que tenga estropeado. Y con la moto igual. La música me gusta mucho, me gusta el reggae, el reguetón, la música clásica, el flamenquito antiguo: Los Chichos, Los Chunguitos, El Fary… Todos los estilos musicales, en realidad. También me va el cine, de acción, de miedo… la comedia si es buena, porque si no soy el típico que juzga mucho. Leer no lo suelo hacer pero es algo que tengo ahí que me gustaría hacer más.

Muchas gracias, Tommy

Sigue a Tommy Cabrio en | Twitter | Instagram | OnlyFans | LoverFans | Fansly | ManyVids