Es Alina Li la nueva Asa Akira? Pues va a ser que no…

El pasado junio lanzaba la pregunta al aire de si Alina Li podría convertirse en la sucesora de la ya mítica Asa Akira (el artículo aquí). Recientemente me he enterado que, pocos días después de aquella entrada, mi consulta fue contestada por la propia actriz de la forma más contundente y definitiva: NO.

La jóven performer, a la que ya hay que tratar de ex, anunció a principios de julio el fin de su ciclo en el porno. ¿Y cuáles han sido los motivos para abandonar una carrera tan prometedora?. Primero se rumoreó que la culpa la podría haber tenido una mala experiencia rodando su última escena para Public Disgrace, una de las series de la productora Kink especializada en sexo extremo y prácticas vejatorias. Finalmente ha sido la propia Alina Li quién ha confirmado en los foros de Adult DVD Talk que esa fue tan solo la gota que colmó el vaso.

[…] Dejo el negocio por varias razones. Empecé a quemarme, a estresarme y no podía tomar un respiro lo que hizo que empezase a sentir rechazo por el negocio. […] He estado trabajando demasiado y durante demasiado tiempo. Lo que me ha hecho desear una vida normal, como ir a la Universidad, servir mesas o lo que sea para ganarme la vida, es tener una rutina en la que nadie me diga lo que tengo que hacer o qué elección realizar.

La escena de Kink realmente me hizo traspasar la linea y preguntarme «¿qué sentido tiene esto? Estoy harta«. No culpo a la gente de Kink, ellos estaban haciendo su trabajo. Fuí yo quien dejó de disfrutarlo. No creo que vuelva al negocio porque no lo veo del mismo modo que cuando comencé. Quiero hacer algo con lo realmente disfrute y no esto. El dinero estaba bien, sí. Pero no me hizo feliz. Gracias chicos por vuestro tiempo y por apoyarme desde el primer día. Lo aprecio sinceramente. No dije nada antes porque no quería montar un drama, simplemente me he enterado que queríais saber la verdad y es esta. Os quiero.

En algunas webs que se han hecho eco de esta noticia han girado el foco del debate hacia la cuestionabilidad de las prácticas realizadas por Kink. Otros prefieren apuntar a que uno/a no debería meterse en esos berenjenales si no se está preparado física y mentalmente para soportarlo. Unos terceros señalan directamente como culpables a los representantes o aquellos individuos que con presiones y amenazas coaccionan a los actores para realizar prácticas que a veces les superan.

Personalmente considero que no hay debate ya que cada uno debería ser responsable de sus propias decisiones y todo esto se podía haber evitado con un simple no a tiempo. Solo es otro triste caso de chica del porno que cae deslumbrada ante la posibilidad del dinero y la fama rápida y que no se da cuenta de lo mucho que la está cagando hasta que es demasiado tarde.

En fin, esperemos que Alina (o como realmente se llame) encuentre la felicidad en su nuevo camino.

Imagen de portada | Twistys