La cosa se complica para Ron Jeremy

A finales de junio informábamos de que Ron Jeremy, uno de los actores más icónicos de la industria porno estadounidense, había sido detenido bajo la acusación de varios delitos de agresión sexual. El actor, que lleva desde entonces bajo custodia por no poder asumir la fianza de 6,6 millones de dólares, fue trasladado ayer al Centro de Justicia Criminal Clara Shortridge Foltz en el centro de Los Angeles para establecer la fecha de su juicio pero, antes de que la audiencia pudiese comenzar, el fiscal del distrito presentó una queja enmendada añadiendo 20 cargos adicionales a los ocho ya existentes.

Según comunicado de prensa de la fiscalía, la queja incluye «seis cargos de agresión sexual con sujeción, cinco cargos de violación forzada, tres cargos de cópula oral forzada, dos cargos de penetración forzada con un objeto extraño y un cargo cada uno de sodomía, agresión con intención de cometer violación, penetración de un objeto extraño en una víctima inconsciente o dormida y conducta lasciva con una niña de 15 años».

El comunicado especifica también que los nuevos cargos abarcan un período de 16 años y las edades de las presuntas víctimas oscilan entre los 15 y los 54 años. «En junio de 2004, una niña de 15 años asistió a una fiesta en Santa Clarita donde el el acusado supuestamente la agredió sexualmente. El incidente más reciente ocurrió el 1 de enero de 2020, cuando [Jeremy] es acusado de agredir sexualmente a una mujer de 21 años fuera de un negocio en Hollywood».

Otras seis presuntas agresiones habrían ocurrido en el interior de un bar de West Hollywood que el acusado frecuentaba y otra en el estacionamiento del mismo.

Al igual que en la audiencia celebrada el 26 de junio, Ron Jeremy se declaró «no culpable» de los nuevos cargos de violación y agresión sexual presentados por el fiscal de distrito. La audiencia preliminar para su juicio se ha pospuesto hasta el 28 de octubre.

Si finalmente es hallado culpable de los 28 cargos que se le imputan el actor, que ahora tiene 67 años, se enfrenta una condena de por vida efectiva por un total de 250 años entre rejas.