A propósito de Sadako (II)

Si no sabéis a qué viene esto os recomendamos que os deis un garbeo por aquí. En caso contrario bienvenidos a la recta final de esta improvisada antología sobre la saga ‘The Ring‘, en la que mayormente nos hemos centrado en sus adaptaciones cinematográficas pero que también cuenta con otro tipo de material que quizás os pueda resultar igualmente atractivo. Como los mangas de Hiroshi Takahashi (guión) y Misao Inagaki (dibujo) que abarcan la mayor parte de las novelas de Kôji Suzuki y que han sido publicados en España por el editorial Ivrea o las series de televisión ‘Ring: The Final Chapter‘ y su secuela ‘Rasen‘ emitidas en el canal Fuji TV en 1999. También en el 2000 el mundo de los videojuegos recibió lo suyo (y por partida doble): un survival horror llamado ‘The Ring: Terror’s Realm‘ para Dreamcast y la aventura gráfica ‘The Ring: Infinity‘ para la consola portátil WonderSwam de Bandai (exclusiva en Japón).

Y sin más rodeos vamos al lío, que se hace tarde y parece que va a llover…

THE RING VIRUS‘ (1999) de Dong-bin Kim

Porque los americanos no tienen el monopolio, nos encontramos ante el remake surcoreano de ‘Ringu‘. En principio basado en el libro de Kôji Suzuki, a la práctica contiene escenas sospechosamente parecidas a las del film de Hideo Nakata (clímax inclusive). Básicamente es como si hubiesen copiado la misma película con menos acierto y se hubiesen limitado a espolvorearle un par de detallitos con intención de potenciar la fidelidad con la novela, como la representación del vídeo maldito, el tema del hermafroditismo de Sadako (aquí llamada Eun-suh) o su violación antes de ser asesinada (que a diferencia de la versión japonesa, en lugar de hacerlo su padrastro aquí lo hace su hermanastro).

Pese a los intentos de promocionarla como la más terrorífica de todas las versiones de ‘The Ring‘ (véase la portada del DVD) lo cierto es que la recuerdo bastante insulsa y muy poco destacable. O dicho en otras palabras: total, completa y absolutamente prescindible.

RING 0: BIRTHDAY‘ (2000) de Noroi Tsuruta

Basada en ‘Lemonheart‘, uno de los relatos cortos que, junto con ‘Floating Coffin‘ y ‘Happy Birthday’, componen la antología ‘The Birthday‘ de Kôji Suzuki, la historia nos traslada 30 años antes de los acontecimientos de ‘Ringu‘ y nos presenta a una Sadako Yamamura de 19 años cuya maldad se manifiesta como un desdoble incontrolado de su personalidad.

En aquel entonces una Sadako, a priori normal, participa en las actividades teatrales de su instituto y está enamorada de su compañero Hiroshi Toyama. Sin embargo cuando, por motivos varios, los otros integrantes del grupo comiencen a sufrir la maldad que se encierra en ella, intentarán salvar sus traseros por la via drástica tirándola por un acantilado. Evidentemente sobrevive y la parte maligna de Sadako toma el control cepillándoselos a todos, motivo por el que su padrastro decide zanjar el tema dándole un cachiporrazo en la cabeza y lanzando su cuerpo al interior de un pozo. El film termina con una escena en la que queda patente que Sadako continúa viva pero sellada en el fondo del tunel.

Concluyendo: un complemento decente para aquellos que no sean muy remilgados y que se quedaron con ganas de hurgar más en los orígenes de todo esto.

THE RING‘ (2002) de Gore Verbinski

Con la coletilla de ‘La Señal‘ (lo cual no deja de ser acertado puesto que el término ringu tiene connotaciones tanto de círculo, aro o anillo como de señal, timbre o campanilleo) llegó en el 2002 el remake americano de manos del que a posteriori se haría famoso por dirigir la primera trilogía de ‘Piratas del Caribe‘ y que, por supuesto, la DreamWorks distribuyó a bombo y platillo.

Este film, que prácticamente es un calco del de Nakata adaptado al estilo occidental, simplificado y con doble ración de pirotecnia FX, obtuvo el éxito pronosticado y pasó a convertirse en título de culto para aquellos señoritos a los que les ofende ver películas con actores no reconocibles. Sadako se cambió el nombre por el de Samara y se sumó a la larga lista de iconos del terror junto a Freddy Krueger, Jason o Leatherface (incluso gozó de parodias como la de ‘Scary Movie 3‘ o guiños en la seria de animación ‘Padre de Familia‘).

Pero lo realmente destacable del asunto es que, gracias al éxito de este film, las puertas mundiales de la distribución se abrieron de par en par al terror asiático. Títulos como ‘Ju-On (La Maldición)’, ‘Dark Water‘ (que por cierto es una nueva adaptación de Hideo Nakata sobre otra novela de Kôji Suzuki), ‘The Eye‘, ‘A Tale Of Two Sisters‘, ‘Shutter‘ o ‘Pulse‘ fueron remakeadas (con mayor o menor éxito) a la par que sus versiones originales encontraban distribución en occidente (y otras tantas que no gozaron de tanta repercusión).

Como curiosidad final destacar que la edición española del DVD incluye el cortometraje ‘Rings‘, que sirve de puente con su posterior secuela.

THE RING 2‘ (2005) de Hideo Nakata

En una interesante maniobra (que posteriormente repetirían con Takashi Shimizu y ‘El Grito‘) para la secuela del remake americano acudieron al artífice de las originales. Sin embargo el argumento de esta no tiene demasiado que ver con el de la secuela japonesa, más que para centrar las intenciones malvadas de Samara/Sadako en el hijo de la protagonista y de paso copiar la escena de la escalada del pozo (que vendría a ser el clímax en ambas).

Rachel (Naomi Watts) se ha mudado junto con su hijo Aidan a un recóndito pueblo intentando huir de la maldición de marras. Pero la cinta maldita ha sido duplicada tantas veces que no tardarán en toparse con una copia. Con intención de proteger a su hijo, Rachel quema la cinta, lo cual resulta ser un grave error ya que el fuego parece cabrear y otorgar más poder a Samara, que se venga poseyendo al pequeño Aidan. Para salvarle, Rachel tendrá que realizar un (ridículo) ritual que consiste en simular el ahogamiento de su hijo en una bañera tal y como la madre biológica de Samara intentó matarla cuando era un bebé. Y luego sin venir mucho a cuento, nos enchufan la escena en el interior del pozo a la que he hecho referencia antes.

En realidad el film no está mal, pero tampoco es que aporte demasiado. Una mera excusa para llenarse los bolsillos a costa de esos fans ávidos de carnaza.

SADAKO 3D‘ (2012) de Tsutomu Hanabusa

Y llegamos a la última adaptación realizada hasta la fecha. Las primeras impresiones decían que evitásemos compararla con la ‘Ringu‘ original porque tenia otro enfoque, una especie de reboot adaptado a las nuevas generaciones. Y es totalmente cierto… si partimos de la base de que las nuevas generaciones sean retrasados mentales.

Por algún motivo extraño e inexplicable, varias personas tienen una fijación por localizar en Internet un vídeo en el que sale un tipo suicidándose y que se supone que todo aquel que lo ve, muere. Automáticamente. Nada de siete días. Es terminar el vídeo y ¡zas! o te suicidas o sale Sadako de la tele arrastrándote para dentro. Y quien dice tele, dice cualquier otro tipo de pantalla. Además en todos estos años ha mejorado muchísimo el control de sus greñas y ahora te las lanza que ríete tú de las telarañas de Spiderman.

En fin, dicho lo dicho supongo que os imaginaréis la dinámica del film: Sadako saliendo hasta de debajo de las tapas de los yogures mientras la chica desvalida de turno (en este caso una profesora que quiere salvar a su novio) corre de un sitio para otro como pollo descabezado. Claro que en realidad tampoco es que esté tan desvalida, porque al parecer posee el grito hipo-huracanado de Pepe Pótamo y, cada vez que lo emite, Sadako se desmenuza en un puñado de polillas (¿?). Más adelante, en la recta final del film, la chica se crece y hasta se marca unos planos rollo John Woo ‘to guapos ahí‘ atravesando con lo primera que pilla a las hordas de Sadakos que van saliendo de no-se-dónde y que además son una mezcla muy rara de niña con patas de saltamontes (viva el CGI casposo).

Como habréis intuido, la película no me ha gustado nada, me ha parecido una puta mierda, un insulto. No tiene otro propósito que aprovecharse del impacto visual de Sadako saliendo de la tele (ahora en 3D). ¿Y quién ha dicho que por narices esto tenga que ser así?. Porque la solución puede ser tan simple como ver el vídeo maldito en un móvil y cuando Sadako intente salir por esa minúscula pantalla, ¡la aplastas de un pisotón!.

Y menudo empacho de promoción… flashmob por las calles de Shibuya, paseándose en un enorme camión o haciendo el lanzamiento de honor en un partido de béisbol… ¡si hasta han publicado un álbum de fotos de sus vacaciones! ¿Así quién se la va a tomar en serio?. Quizás si hubiesen puesto más empeño en hacer un guión decente se podrían haber evitado triquiñuelas como la de pegar velcro en los reposabrazos de las butacas o repartir Sadakos por los cines para ir asustando al personal…

Menos mal que siempre nos quedará la esperanza de que los americanos se quieran volver a subir al carro y, aprovechando que les toca hacer la tercera parte, a algún iluminado se le ocurra llamarla ‘The Ring 3D‘. Ojalá les salga mejor porque la verdad es que los japoneses se lo han dejado muy fácil. Qué lejos parece quedar aquel film que, varios años después, aún conseguía arrancar estas bonitas reacciones entre la juventud: