«God Bless America» de Bobcat Goldthwait

Quien iba a decir que Bobcat Goldthwait, aquel pandillero (y posteriormente cadete) desgarbado de voz bitonal en ‘Loca Academia de Policia‘ iba a ser capaz de redactar y dirigir un film que nos ofrecería el remedio para convertir el mundo en un lugar mejor: métase en un frasco al tipo cabreado de ‘Un día de Furia‘, aderécese con una enfermedad terminal rollo ‘Breaking Bad‘ y añádale unas gotitas de la Hit Girl de ‘Kick Ass‘ y… evoilá… que Dios Bendiga America!

Frank (Joel Murray) es un tipo que, como reza la canción de ‘Family Guy‘, se lamenta por la exaltación de los contenidos basura en la actual programación televisiva y echa a faltar los valores tradicionales. Divorciado y con una hija que suda de su cara, es despedido injustamente de su empleo el mismo día en que se le diagnostica un tumor cerebral inoperable. Sin nada que perder y mientras se debate ante la posibilidad del suicidio, recibe una revelación divina en forma de reality: antes de irse al otro barrio se encargará de que la sociedad reciba un toque de atención y lo hará del modo en el que más les gusta, en la sección de sucesos de las noticias. Ayudado por Roxy (Tara Lynne Barr), una jovencita de familia rota (regomello) que comparte su ideología (o al menos la parte que concierne a la destrucción), se embarcarán en un extraño viaje de ocio y muerte por las carreteras de los EEUU.

Tras esta comedia de humor negrísimo se encuentra una mordaz crítica acerca del ‘todo vale‘ en los contenidos de los medios de comunicación y de cómo influyen estos en las mentes más débiles o en desarrollo. No se si es que últimamente veo demasiada MTV pero el concepto de acabar con esas horribles niñas de ‘Sweet Sixteen‘ o presentarse en una gala de ‘American Superstars‘ con un AK-47 me ha resultado simplemente delicioso.

Un título que pasa directamente a mi colección como película de culto.