‘La Ola’ de Dennis Gansel

En abril de 1965 el profesor de historia Ron Jones realizó en el instituto de secundaria donde impartía clases un experimento denominado «Third Wave» con el que básicamente demostró que movimientos tan repugnantes como el fascismo o nazismo podrían repetirse con cierta facilidad. Dichos sucesos inspiraron al escritor Todd Strasser a publicar en 1981 su novela «La Ola»

A pesar que no sea la primera vez que esta novela ha sido trasladado al celuloide (en 1981 el actor Bruce Davison protagonizó una versión para TV que se hizo con varios galardones) es digno de reconocimiento que haya sido precisamente un director alemán, Dennis Gansel, quién se haya atrevido con unos sucesos que pese a haber ocurrido en suelo americano, ataquen tan directamente a la sensibilidad del pasado de su pueblo.

Parece inverosímil que en estos tiempos que corren podamos considerar posible que algo como el nazismo se pudiese repetir. Este precisamente es el punto de partida que el profesor Wenger propone a sus alumnos cuando estudian la autocracia. Los chicos enseguida se revuelven hartos de los prejuicios que arrastran por su ascendencia alemana y niegan rotundamente la posibilidad de que hechos como aquellos pudiesen repetirse. Sin embargo cuando el profesor les incita progresivamente en un comportamiento argumentado que se basa en principios como la disciplina y la unidad, los chicos sin darse cuenta caerán embriagados ante esta novedosa situación de bienestar, llevando el experimento hasta límites incontrolables.

Los elementos son sencillos: un lider, un uniforme (camisa blanca), un saludo… una identidad grupal. Todos aquellos chavales inadaptados, con familias que los ignoran, problemas de autoestima o simplemente un coeficiente mental bajo encontrarán en «La Ola» algo que de sentido a sus vidas y sin darse cuenta esta fidelidad al grupo se volverá fanatismo, el mismo nivel de fanatismo que desarrollarán aquellos que los rechazan incondicionalmente.

Nos encontramos ante un película que, a parte de ser técnicamente impecable, invita a una profunda reflexión social.