‘Star Wars: El Despertar de la Fuerza’ de JJ Abrams

A pesar de que no me considero un fanático de la saga, el pasado viernes me chupé dos horas de cola para asistir al estreno de ‘Star Wars: El Despertar de la Fuerza‘ y además lo hice como un campeón, en VOSE y rodeado de los cientos de frikis que, ataviados con sus mejores disfraces, se congregaron en la sala Phenomena de Barcelona. Y lo cierto es que me lo pasé pipa, lo disfruté tanto como cuando de crío mis padres me llevaron a ver ‘El Imperio Contraataca‘ y ‘El Retorno del Jedi‘. Salí del cine encantado, totalmente convencido de que, al contrario que ocurrió con los episodios I, II y III, J.J. Abrams sí que había sido capaz de sintetizar el espíritu de la trilogía original. Y después me entero que no, que hay cantidad de fans que se han sentido decepcionados y que la están poniendo a parir… En fin, supongo que nunca llueve a gusto de todos.

Han pasado más de treinta años desde la derrota del Imperio Galáctico pero una nueva amenaza se cierne sobre la galaxia. Se trata de la denominada Primera Orden, un ejército surgido de las cenizas del Imperio comandado por Kylo Ren (Adam Driver), un misterioso guerrero obsesionado con acabar con los Jedi. El último de ellos, Luke Skywalker (Mark Hamill), ha desaparecido pero la Alianza Rebelde ha localizado un mapa que revela su paradero. Leia (Carrie Fisher) ha enviado a su mejor piloto para conseguirlo, Poe Dameron (Oscar Isaac), pero ante el asedio de las tropas imperiales dicho mapa acabará en el interior del pequeño androide BB-8 y este extraviado en el desértico planeta Jakku. En su travesía se topará con Rey (Daisy Ridley), una joven chatarrera de gran fortaleza y Finn (John Boyega), un stormtrooper renegado, que se embarcarán en la peligrosa misión de devolverlo a la resistencia. Sin embargo no estarán solos, contarán con la ayuda del intrépido contrabandista Han Solo (Harrison Ford) y su fiel compañero Chewbacca.

Muchos critican que con este episodio J.J. Abrams no se ha arriesgado demasiado, que se ha limitado a contentar a aquellos fans que se sintieron traicionados con las precuelas de George Lucas ofreciéndoles una especie de remezcla de la trilogía original. Y no les voy a quitar la razón pero ojalá todas las secuelas/remakes fuesen tan divertidas y trepidantes como esta porque, a fin de cuentas, ¿no se trata de eso? ¿de pasárselo bien?. La saga Star Wars (o al menos lo que se refiere a las películas) no destaca precisamente por su elaborado argumento, de hecho no sería descabellado definirla como un batiburrillo entre culebrón televisivo y cine de aventuras con toques de western y de samuráis. Me parece absurdo que ahora le intentemos buscar una trascendencia que realmente nunca ha tenido y, además, cuando simplemente se nos ha explicado un tercio de la historia. ¿Que los personajes (concretamente los villanos) no son tan imponentes como lo eran sus antecesores?. Otro Jar Jar Binks os merecéis, por mendrugos…

Aunque con sus defectos, ‘Star Wars: El Despertar de la Fuerza‘ es una película que no podéis dejar escapar. Un auténtico festín visual y sonoro que os atrapará desde el primer minuto, con vertiginosas escenas de acción, múltiples momentos graciosos y alguna que otra interpretación memorable (sobresaliente para Daisy Ridley). Una inyección de nostalgia directa en vena para todos aquellos que ya peinamos canas y una inmejorable invitación para toda una nueva generación de adeptos. Ansioso de ver cómo continúa.